AZUL TIERRA

Carrer de Còrsega, 276-282, 08008 Barcelona

TONI ESPUCH

Toni Espuch está al frente de Azul Tierra desde 1994. Él mismo define su negocio como “laboratorio de propuestas de decoración”. Desde el inicio Toni tenía claro que la tienda iba a crecer, pero las inversiones han tenido que ir haciéndolas poco a poco. Han sido los mismos clientes quienes han marcado un ritmo y el equipo que trabaja a su lado el que ha ampliado los servicios. “Cuando va pasando el tiempo nos damos cuenta que cada vez ofrecemos más propuestas. Ahora podemos construir una casa desde el principio junto con el arquitecto y esto implica mucha gente y trabajo”.

La amplia gama de servicios que pueden encontrarse en Azul Tierra es lo que más atrae a los clientes, muchos de ellos fieles desde el primer año. Toni cuenta que ha decorado casas de clientes que luego le han buscado para hacer la de sus hijos. Donde antes sólo se ocupaban de la decoración, ahora ofrecen muebles, ropa de casa, tapicerías, velas, vajillas y todo lo necesario para el interior del hogar: “Mi equipo y yo estamos entusiasmados con hacer vivir a los clientes en espacios donde se sientan cómodos. Lo que más nos gusta es la reacción que tienen cuando entran de nuevo en su casa y es que, aunque tenemos distintas formas de trabajar, lo que preferimos es que el cliente confíe y podamos demostrarle todo lo que somos capaces de hacer” explica Toni.

Cuando un cliente solicita un cambio para su casa se inician varios trabajos al mismo tiempo, por un lado un equipo estudia al cliente, el espacio en el que vive antes del cambio, se analiza lo que quiere conservar y lo que aprecia por distintas causas, si es práctico, romántico, tiene mucha familia y todo lo que pueda ayudar a entender su forma de vida. Con todos estos datos el equipo se pone a trabajar en lo que considera que es lo mejor para esa personalidad. Se hace un presupuesto y con la aceptación se pone en marcha el equipo de montaje. Todo ello soportado por unas oficinas de gestión y dependientes que están continuamente atendiendo en las tiendas.

Mientras el equipo trabaja Toni prefiere que el cliente no esté en la casa, “las decoraciones pueden durar dos o tres días, depende del espacio y si hay reformas o no. Pero si el cliente no está se dan dos factores, nosotros podemos trabajar mejor y además ocurre lo que nosotros llamamos `magia´ y es lo que se produce cuando el cliente entra en su `nueva´ casa y todo está distinto pero se siente bien, porque hemos tenido en cuenta sus necesidades y hemos puesto en práctica nuestro conocimiento”. Toni Espuch cuenta que cuando vio el local de su tienda en Alicante se enamoró y comprendió que ese debía ser el sitio para abrir el negocio. Desde entonces ha realizado algunas reformas pero es evidente que por la tipología comercial todo el interior cambia constantemente. “Este es un negocio donde se trabaja mucho, hacemos cuatro cambios de temporada como mínimo, pero además se añaden y quitan cosas constantemente.

Esto significa que viajo de una tienda a otra durante todo el año. Además hay que atender a proveedores y analizar las tendencias, acudir a subastas y visitar nuevas casas, tiendas y oficinas, porque ahora podemos recibir nuevos proyectos de todo tipo de ambientes”. Junto con las reformas y decoraciones que ha hecho en multitud de casas en España, también existen proyectos que ha desarrollado en otras ciudades como Saint Tropez, Túnez o Nueva York. Para llegar tan lejos no ha realizado grandes campañas de publicidad, ya que los clientes han sido los grandes comerciales de su propio trabajo: “Cuando un cliente queda satisfecho se lo dice a otros que pueden convertirse en clientes y también ocurre que hemos decorado la casa de alguien y luego su despacho y luego la casa de la playa, etc”. Esto, unido a la excelente ubicación de la tienda en Alicante y en Barcelona, le ha aportado la proyección que tiene ahora.